Imágenes Impactantes XI

La violencia sigue dominando los medios. La Opción presenta una fotografía de un decapitado, o más bien, la cabeza de alguien separada de su cuerpo para aderezar su nota. Se pudiera informar sin esto, pero pareciera que importa mas el rating.

Además, viendo la fotografía y su pie de foto (que dice que es fotografía de archivo)… ¿realmente será la persona a la que se refiere la nota? porque no parece de la edad que menciona la pieza informativa de La Opción.

La Opción pone palabras en la boca de…

… Lázaro Gaytán, Director de Seguridad Pública Municipal en Chihuahua, al publicar que “desconoce… el número de asaltos”

Nancy de León publica un título llamativo, pero la realidad es que Lázaro Gaytán dijo desconocer la proveniencia de una cifra que externó Maurilio Ochoa respecto a los asaltos, esto es, no dijo desconocer totalmente el número de asaltos real en Chihuahua en esa noticia.

Imágenes Impactantes V

La ganadora de este fin de semana, es la imagen terriblemente ofensiva de La Opción. Lo peor del caso es que es una fotografía de archivo, esto es, probablemente ni siquiera es de la situación que publican como noticia.

En este caso, es doblemente falto de ética el subir a la red la fotografía. Primero, por el sensacionalismo; segundo, por la falta de correspondencia entre la imagen y la nota.

La Opción acusa…

… a Heberto Villalobos, Alcalde de Delicias, de mentiroso y ocultador de información.

Un trabajo así, si fuera serio, debiera pasar como nota informativa y no como editorial.

Ortografía, ni por arte de magia

Aparece en La Opción de Chihuahua una entrevista hecha el día de hoy al Diputado Local Antonio López, donde el legislador de Acción Nacional comenta sobre las acciones que ha tomado el Diputado Federal Carlos Reyes en relación a las tarifas que se establecen para el servicio de abastecimiento de luz eléctrica.

El caso es que la reportera Nancy de León transcribe las declaraciones de Antonio López explicando que el legislador federal si tiene la “barita (sic) mágica”.

El caso es que la ortografía no se le dió a la reportera, ni por arte de magia.