… al Notario Público 28 de este Distrito Judicial, Felipe Colomo, de tráfico de influencias.
El caso de la Notaría Pública 28 lleva un buen rato en la agenda periodística. El caso es que el Municipio anunció la clausura para este lunes, y hasta la fecha la Notaría sigue funcionando.
¿Cuál es entonces el motivo de la crítica a la nota?
Que si sigue funcionando, no es por tráfico de influencias (aunque bien sabido es que el Notario Colomo es panista, incluso fue Senador en funciones un tiempo); sino que al solicitar la protección de la justicia federal en forma del Juicio de Amparo, se le concedió a su causa la suspensión del acto de clausura, por lo cual ésta no podría llevarse a cabo sino hasta que se resuelva su caso.
Así, es incorrecto afirmar que es la amistad o la afinidad partidista lo que protege a la Notaría, sino un Juicio que nos protege a todos. Y respecto a la afirmación hecha en la nota de que el amparo alarga dos años por default el juicio (para coincidir, como dicen con sarcasmo “extrañamente”, con la Administración de Carlos Borruel), los que hemos estudiado derecho sabemos que eso no necesariamente es cierto, bien pudiera durar menos o más, pero dependerá siempre de los Jueces y no de las autoridades responsables.
Hay que leerse un poco la Ley de Amparo, antes de decir que alguien está haciendo “de las suyas”.

